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Columna de Opinión

Prevención y seguridad: la fórmula para proteger las infancias vulnerables y por ende, el futuro del país

Hoy el vínculo entre prevención y seguridad es más evidente y necesario que nunca antes. El Patio Don Bosco en La Florida lo demuestra.

Sergio Mercado

Director Ejecutivo · Fundación Don Bosco Chile

Niños y niñas en el Patio Don Bosco recibiendo apoyo escolar
Patio Don Bosco-Punitaqui, La Florida · Acompañamiento escolar y emocional, de lunes a viernes.

En el mundo hay más de 1.700 patios que acogen a niños, niñas y adolescentes para entregar acompañamiento integral y emocional. En Chile, hay solo uno, diseñado e implementado por la Fundación Don Bosco en la población Nuevo Amanecer de La Florida. De lunes a viernes el Patio Don Bosco-Punitaqui recibe a más de 160 niños, niñas y adolescentes entre los 5 y 18 años, que participan de talleres, reforzamiento escolar y son acompañados por un equipo de profesionales que realizan un seguimiento personalizado según las necesidades de cada niño.

«Hoy el vínculo entre prevención y seguridad es más evidente y necesario que nunca antes.»

¿Cuál es el objetivo? Prevenir. En alianza con las familias y el territorio, buscamos alejar a los niños y niñas de los riesgos que existen al habitar la calle, porque entendemos que ese es el principal lugar donde se inician las trayectorias delictuales. Hoy un niño que pasa gran parte de su día solo y en la calle, está expuesto a un futuro de vulneraciones, pudiendo además, transformarse en un problema de seguridad pública para el país.

Por lo tanto, si no existiera el Patio Don Bosco-Punitaqui, muchos de los niños y jóvenes de La Florida estarían recorriendo las calles de la población Nuevo Amanecer, viviendo el estrés que significa habitar una población vulnerable, donde hay altos niveles de violencia y la posibilidad de ser cooptados por las bandas de narcotráfico es mucho mayor. Un daño que en muchos casos es irreversible.

La prevención también significa hacerse cargo de la ausencia emocional que enfrentan cientos de niños, niñas y adolescentes. En ese marco, el Patio es un amortiguador donde se les permite ser niños: ser escuchados y estar acompañados por vínculos sanadores, impactando positivamente en el futuro de quienes asisten. Por lo mismo, actualmente nos encontramos en proceso de abrir un segundo patio en Bajos de Mena, Puente Alto, un lugar que conocemos y donde sabemos hay altos niveles de vulnerabilidad. Es ahí donde tenemos que estar.

A propósito del mes contra el maltrato infantil, tenemos una importante oportunidad para abordar uno de los mayores desafíos en materia de infancias, pero también en seguridad: la prevención.

Tu apoyo permite que más niños, niñas y adolescentes tengan un patio donde crecer seguros y acompañados.

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